ILHA GRANDE, UN PARAISO CERCANO

La enorme Lopes Mendes

¿Por qué decimos que Ilha Grande es un paraíso cercano? Porque cumple con todos los fetiches playeros por excelencia: te permite dormir la siesta a la sombra de una palmera escuchando el murmullo del mar, tener el agua por la cintura y poder ver pececitos nadando entre tus pies, quedarte horas en el agua sin tener frío, ver estrellas de mar…todo. Todo eso con lo que fantaseaste alguna vez lo tenés en la isla. Ah, y no es ni exclusiva ni lejana (180 km de Rio de Janeiro) y hace calor todo el año.

EL PUEBLO

Abrao vive en sus calles. Desde bien temprano y hasta tarde todo pasa fuera de casa. Sus pequeñas calles son escenario de animadas conversaciones, idas y venidas de escolares, niños jugando, comerciantes ofreciendo sus excursiones y menúes, y turistas yendo de aquí para allá. Todo el bullicio se va apagando conforme la luna va ganando su lugar en el cielo y, a la noche, sólo se escuchan el canto de las ranas y el murmullo del mar. Es un pueblo chico, sencillo y lindo, avocado netamente a la actividad turística con un sinfín de agencias de viaje, posadas y restaurantes. No hay vehículos salvo los oficiales (patrullero, camión de basura, camioneta de bomberos) y las calles, en su mayoría, son de arena. No hay cajeros ATM ni bancos con lo que es fundamental llegarse con el tema dinero ya resuelto.

Al no haber vehículos, tampoco hay carreteras, con lo que Abrao se comunica con el resto de la isla a través de senderos en la montaña (trillas) o vía marítima a través de barcos y botes.  Esto es un aspecto importante a tener en cuenta a la hora de planificar una visita a la isla porque a todos sus atractivos, que son muchos, se llega de aquellas formas. O se está dispuesto a caminar mucho (son recorridos de dificultad media, largos en su mayoría, que requieren buen estado físico) o se gasta dinero para moverse embarcado. Los costos no son baratos pero tampoco impagables.

Playa Crena

¿QUÉ HAY PARA HACER?

Playas. Estamos en una isla, ¡vamos a  la playa! Las hay de todo tipo, desde comunes y cortitas hasta enormes e inolvidables, de arenas finas, gruesas, amarillas, blancas, calmas, con oleaje, agua verde, agua azul. La infaltable, la que no se puede dejar de conocer es Lopes Mendes, una de las más famosas de todo Brasil. Esta extensa playa de arenas blancas y finas con olas grandes y un agua de color azul imposible se ubica en el margen opuesto a Abrao, del lado del mar abierto. Es una locura, todo lo que imaginas de una playa ideal. Natural, rodeada de vegetación, amplia, limpia. Imperdible. Se puede llegar en barco (a la playa contigua, luego se camina 20 minutos) o a pie luego de un recorrido bastante cansador que lleva al menos 2 horas.

Llegada a Lopes Mendes
Sus interminables arenas
En cualquier momento aparecen

Si bien está lleno y te podes pasar semanas conociendo cada día una distinta, existen algunas que destacan por sus particularidades, como por ejemplo Dois Rios, también ubicada frente a mar abierto, que es una playa que está cortada, justamente, por la desembocadura de dos ríos que bajan desde la montaña. Aventureiro, célebre por su palmera doblada a 90 grados; Feticeira, por su caminata a la cascada; Cachadaco chiquita y con un agua increíble; las lagoas Azul y Verde, sin playa pero ideales para snorkel y buceo. Más cerca de Abrao, a pocos minutos a pie, se encuentran Crena y Abraozinho que son muy lindas, de aguas mansas y bastante riqueza marina como para entretenerse haciendo snorkel.

Senderismo. Si un día están cansados de tanta playa o el día no acompaña, existe un sendero corto con forma de herradura que recorre algunos puntos interesantes de la isla como los antiguos acueductos, la cascada de los esclavos, playa preta, dos miradores y las ruinas del Lazareto.

Si son amantes de esta actividad, hay muchos recorridos de bastante dificultad y de varias jornadas de duración. En esta página tienen todas las trillas y sus especificaciones.

Buceo. Hay bastante y bueno, con varios naufragios y fauna variada. Yo lo hice en Bananal y playa longa, pero hay muchos más. Acá pueden ver los principales sitios para inmersiones

Si el presupuesto lo permite, desde hace unos años se agregó a las excursiones habituales una denominada “islas paradisíacas”. ¿En qué consiste? En un paseo de todo el día en lancha rápida te llevan a unas islitas de locura frente a Angra que parecen sacadas de un almanaque caribeño, aguas súper transparentes de color turquesa, arenas blanquísimas como talco, las palmeras de las postales, pececillos de colores allí donde mires, prácticamente sin rastros de civilización… en fin, si te habías quedado con sabor a poco (casi imposible) en Ilha Grande, en este recorrido lograrás satisfacer  tu sed de playas paradisíacas. Muy recomendable.

DATOS PRÁCTICOS

Sin pretender ser una guía, acá te resumimos un poco de info útil para armar tu viaje: alojamiento, transporte, clima y todo lo que necesitás.

Alojamiento. Posee muchas opciones para todos los bolsillos, o casi, existen desde coquetas posadas hasta discretos hostels, lo que afortunadamente no hay son grandes complejos hoteleros con playas privadas con lo que la geografía costera conserva bastante su fisonomía natural. Nosotros nos alojamos en Morada Aguiar (contactalos acá): cabañas bonitas y cómodas con cocinas muy bien equipadas (fundamental para manejar el presupuesto), aire acondicionado (ideal por la temperatura y la humedad) y una ubicación estratégica (en la parte baja de la isla) sobre todo si llegas con niños. ¿Lo mejor? El hermoso jardín lleno de flores y mariposas, y el trato familiar de su propietaria, Morgana.

¿Cómo llegar? Hay 3 puntos de Angra desde donde salen las embarcaciones que te dejan en el muelle de Abrao: Mangaratiba, Concecpión de Jacareí y Angra. Donde más frecuencias hay es en Concepción de Jacareí y donde menos en Mangaratiba. Acá podés consultar la lista con precios actualizados. Desde Rio hasta Angra existen buses de línea y también hay transfers desde el aeropuerto Galeao y las principales localidades de Rio que te llevan desde la puerta de tu alojamiento hasta el muelle donde parten los barcos.

Comer y comprar. Hay bastante oferta tanto en restaurantes como en autoservicio, y en la mayoría aceptan tarjetas de débito y crédito. Lógicamente si uno se aleja de la parte céntrica puede obtener mejores precios. No obstante, no había grandes diferencias entre los precios de la isla y los de Copacabana. Recuerden que no existen en la isla ni bancos ni cajeros automáticos así que deben viajar con el dinero necesario.

¿Cuándo ir? Si bien en la isla hace calor durante todo el año (promedia unos 27 grados) en época invernal, de junio a agosto, es un poco menos calurosa (apenas baja los 26). Al ser clima tropical las precipitaciones también son altas durante todo el año. En cuanto a la afluencia de visitantes, el período que va desde la segunda quincena de diciembre a la primera de febrero es la temporada más alta (debe sumarse el carnaval).

Sebastián Cabrera

Sebastián Cabrera

Soy un periodista argentino que viajo porque me apasiona y escribo porque, sencillamente, no puedo evitarlo.
Desde niño sentía que las vacaciones no estaban completas hasta que compartía mis aventuras en el recreo de la escuela. Ahora, de grande, ya no tengo el recreo pero sí este blog. La esencia es la misma.

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