PUERTO MONTT: POSTALES AL PIE DEL VOLCÁN

Caminar por Puerto Montt es asomarse un poquito a su cotidianeidad en sus callejuelas empinadas de ventanas curiosas.

Deleitarse con los lobos marinos, gaviotas, pelícanos y otros bichos que se dan cita para almorzar en el Mercado de Angelmó.

Sacar fotos hasta cansarse en la prolija belleza de Frutillar y su estilo europeo que enmarca la imponencia de los volcanes.

Es rendirse ante la espectacularidad del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales.

Es como si la sola presencia de los volcanes detuviera el tiempo para siempre.

Sebastián Cabrera
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