RIO DE JANEIRO: PLAYAS, MONOS Y UNA PANZA AL VIENTO

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Estamos embarazados. Sí, es oficial, si todo sale bien para enero del año que viene seremos papás de una nueva viajerita. Como estamos súper felices y logramos superar un par de dificultades médicas que nos tuvieron muy preocupados, decidimos tirar la cuna por la ventana e irnos a celebrar con una semana de descanso en Rio de Janeiro.

Es así que con la PuertOna, Romi y la panza estuvimos a puro suco de limao, abacaxi, pao de queijo, alguna caipirinha y todos los clichés para sentirnos cariocas por un rato.

Las amplias playas de Copacabana
Las amplias playas de Copacabana

Cuando los días acompañaron disfrutamos de las playas de Copacabana, Leme e Ipanema. Lo mejor de la costa de Rio es que no hay viento y, sin embargo, el mar presenta mucho oleaje lo que resulta ideal para pasarse horas jugando. Cabe aclarar que por momentos se pone bastante bravo con lo que hay tomar precauciones si se viaja con niños muy pequeños.

De todas las playas, las que más nos gustaron son las de Leme, que quedan en la punta de la bahía de Copacabana porque son bien amplias, tienen menos gente y el marco que le dan los morros del fondo las hacen sencillamente espectaculares.

Ipanema
Ipanema
Leme
Leme

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Las olas grandes atraen a muchos surfers y otros intrépidos nadadores que practican una suerte de body board casero (a pelo diríamos en mi barrio) en el que sólo utilizan su propio cuerpo, a lo sumo impulsados por aletas de snorkel, para barrenar ayudándose con una mano y meterse en los tubos de las olas como si fueran verdaderos surfers.

Ipanema 2
Barrenan las olas de costado…
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…y buscan meterse en el tubo
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Algunos lo pensamos dos veces…
Ipanema 5
…y huimos!

Entre los paseos que hicimos uno de los que más nos gustó fue bajar desde Santa Teresa hacia Lapa. Una linda caminata que nos organizó Roberta, una amiga de couchsurfing. Subimos en el histórico bondinho, que ha vuelto a funcionar, hasta Santa Teresa, que queda en la cima de un cerro. Desde allí comenzamos la caminata que nos llevó por callecitas, miradores y atelieres. Es el barrio bohemio de la ciudad, al estilo de la chilena Valparaíso, y allí el arte está presente en todas partes, en talleres, en las paredes y hasta en los miradores.

Bondinho
El bondinho
Santa Teresa
Santa Teresa

Luego bajamos por la famosa escalera de Selarón que es una escalinata intervenida por el artista chileno Jorge Selarón, quien la fue decorando con azulejos recolectados de distintas partes del mundo y que aún hoy, a pesar de su muerte, siguen modificando el paisaje. Por esta razón se la considera una obra de arte viva.  Es muy pintoresca y cargada con lo que uno se puede pasar horas mirando los fragmentos de cerámicos y encontrando siempre cosas nuevas como reseñas de los Simpsons o Mafalda, entre otras cosas.

Escalera Selaron
Un collage de azulejos
Escalera de Selarón
Con Roberta, descansando en la escalera
Escalera Selarón 2
La familia más famosa también está en Rio

Los 215 peldaños te dejan en Lapa, zona conocida por su gran oferta de bares y pubs y por sus Arcos de Lapa, que es una parte del viejo acueducto carioca y sobre la cual pasa el bondinho. El paseo se puede terminar en la Catedral de San Sebastián, una impresionante obra modernista con enormes vitrales obra de Edgar Oliveira da Fonseca.

Catedral de Rio de Janeiro
Catedral de Rio

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Las nubes nos impidieron disfrutar de los tradicionales Pan de azúcar y Cristo Redentor pero nos permitieron descubrir un lugar un poco menos conocido pero igualmente interesante: el Jardín Botánico.

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Son 137 hectáreas de parque donde encontramos más de 6700 especies vegetales que incluyen bromelias, orquídeas y hasta ejemplares amazónicos. Un lugar ideal para descansar del calor de la ciudad y practicar fotografía.

Su frondosa vegetación y su proximidad al Parque Nacional de Tijuca lo convierten en un buen lugar, también, para el avistaje de fauna. Con un poco de suerte y otro tanto de paciencia se pueden ver simpáticos ejemplares de monos como los tití y los capuchinos y aves espectaculares como los tucanes.

Monos capuchinos
Monos capuchinos
Jardín Botánico de Rio
El frondoso Jardín Botánico
mono titi
Mono tití

En síntesis, pasamos una gran semana disfrutando de la ciudad. Rio tiene una oferta de atractivos y actividades muy amplia que abarca a todos los estilos de viajeros, incluso a los más pequeños. Pero, bueno, la PuertOna ya les contará en su próximo video.

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[Más notas sobre Rio] Si te dieron ganas de visitarla no te podés perder nuestra guía práctica con todo lo que tenés que saber para armar tu viaje. Y si te gustan los recorridos alternativos te invito a conocer mi experiencia en una favela.
Sebastián Cabrera

Sebastián Cabrera

Soy un periodista argentino que viajo porque me apasiona y escribo porque, sencillamente, no puedo evitarlo.
Desde niño sentía que las vacaciones no estaban completas hasta que compartía mis aventuras en el recreo de la escuela. Ahora, de grande, ya no tengo el recreo pero sí este blog. La esencia es la misma.

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